Kit de supervivencia

Cuando observas que esa idea de negocio que tuviste hace un tiempo comienza a consolidarse en el mercado, gracias a tu trabajo y esfuerzo día tras día, es totalmente normal, y hasta recomendable, que te embargue un enorme sentimiento de orgullo personal por todo lo que has conseguido levantar desde cero y prácticamente en solitario.
Una vez que hace unas semanas te explicamos en este blog en qué consiste el Factoring y cómo puede ayudarte a mejorar la liquidez y solvencia de tu negocio, hoy queremos mostrarte otra alternativa financiera que, debido a sus características y ventajas, está adquiriendo una notable difusión en los últimos tiempos, como es el Confirming.
Si decides emprender tu trayectoria profesional por cuenta propia, como trabajador autónomo o a través de una pequeña sociedad mercantil, uno de los primeros elementos que, a priori, te parecerán extremadamente atractivos es disponer de una plena libertad para la organización y desarrollo de tu jornada laboral de la forma que estimes más conveniente, sin que tu horario de trabajo esté condicionado a las decisiones arbitrarias de otras personas.
Uno de los aspectos a los que, de una forma inconsciente, solemos prestar una menor atención o, dicho de otro modo, tiene una importancia secundaria en el desarrollo de nuestra jornada de trabajo, está relacionado con la necesidad de reflexionar sobre si realmente alcanzamos la máxima productividad que podríamos tener, a la hora de aprovechar de una forma efectiva nuestro tiempo.
Cuando, después de mucho esfuerzo, tu proyecto empresarial comienza a dar sus primeros pasos, en busca de su crecimiento y consolidación en su mercado de referencia, es normal que la necesidad de mostrar una imagen corporativa atractiva y fiable se convierta en uno de tus principales objetivos.