Author: Jose Fulgencio Valverde

En numerosas ocasiones solemos asumir que una de las claves del éxito de un proyecto empresarial reside, entre otros factores, en alcanzar el mayor nivel de crecimiento en la estructura de nuestro negocio, ya que cuanto más grandes seamos mayor será nuestra visibilidad, notoriedad y reconocimiento en nuestro mercado de actuación.
Durante las últimas semanas, desde OGE Consultores hemos querido realizar un repaso pormenorizado de las distintas vías de financiación que tienes a tu disposición para la posible obtención de recursos económicos dirigidos a la puesta en marcha de tu idea de negocio, si eres un emprendedor, o para disponer de la financiación necesaria para el desarrollo de diferentes proyectos en el seno de tu empresa, especialmente aquellos dirigidos a posibilitar su crecimiento y consolidación empresarial.
No cabe duda de que una de las principales pretensiones que suelen rondar nuestra cabeza a nivel empresarial, cuando ya hemos superado la fase inicial de nuestra andadura y podemos considerar que disponemos de un proyecto consolidado, radicará en poner en práctica las medidas necesarias para contribuir al crecimiento de nuestro negocio a medio y largo plazo.
Según un conocido cuento infantil, escrito originalmente en verso por el escritor canario Tomás de Iriarte en sus ‘Fábulas literarias’, un burrito deambulaba de un lado a otro de un prado buscando alguna diversión, vencido por el aburrimiento y sin saber muy bien a qué dedicar su tiempo.
En nuestro repaso a las diferentes agentes y entidades de financiación que pueden ayudarte a dar forma, desarrollar y consolidar tu proyecto empresarial, hoy queremos detenernos en dos figuras que, si bien no se pueden considerar, en un sentido estricto, como instrumentos para la obtención directa de recursos económicos orientados a hacer realidad tu idea de negocio o abordar nuevos retos, sí que ejercen un protagonismo cada vez mayor en el apoyo a este tipo de iniciativas, como son las incubadoras y aceleradoras de empresas.
Cuenta una antigua fábula que un fornido leñador, avalado por su fortaleza e implicación, comenzó a realizar su trabajo en un bosque del que un empresario quería extraer la madera de la mejor calidad para la fabricación de sus productos.
Como sabes, desde OGE Consultores decidimos hace unas semanas aprovechar este espacio de comunicación y diálogo para realizar un ejercicio conjunto de reflexión, repasando contigo las enseñanzas que se suelen transmitir a través de los cuentos infantiles, pero aportándoles una visión diferente, es decir, tratando de extraer conclusiones desde una óptica más ‘adulta’ y basada en criterios relacionados con una perspectiva empresarial.